Fondazione Giovanni Paolo II onlus
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Presentacion de la Fundación Giovanni Paolo II onlus

Spain-IconIntroduccion
Genesis de la Fundación
La madurez 1997/2007
El nascimiento de la Fundación
Mision
Estrategias


Introduccion
La Fundación Giovanni Paolo II onlus, para el dialogo, la cooperación y el desarrollo, nace en el año 2007, como resultado del empeño durante diez años de la diócesis de Fiesole (Florencia) y de Montepulciano, Chiusi, Pienza (Siena), unida a otras diócesis italianas, en favor de los países vecinos de Oriente medio y del mediterráneo.

La acción general ha producido grandes resultados sobre todo en Israel, en Cisjordania y en la línea de Gaza, en Líbano, y en Irak con intervenciones y proyectos que no han mirado solo la ocasión – excepto en momentos de verdadera y propia emergencia humanitaria -, sino que han siempre buscado crear las condiciones para un desarrollo global y a largo plazo, en particular en lo que se refiere al social, en la educación y en los servicios sanitarios. Uno de los objetivos constantes y prioritarios han sido aquellos de crear nuevos puestos de trabajo con la certeza que solo la dignidad del trabajo se contribuye a crear una verdadera justicia social.

La fundación Giovanni Paolo II está prosiguiendo y potenciando este camino añadiendo, aparte de los colaboradores y otros entes públicos que desde el inicio han compartido la experiencia, también otros sujetos del mundo eclesial, laicos, empresarios e institucionales, con la firme convicción que solo una acción decidida y coordinada de todos sujetos animados por los mismos propósitos, puede producir resultados verdaderamente incidentes en la realidad local.

Propio en las relaciones de colaboración entre las varias realidades eclesiásticas, laicas, institucionales e empresariales, está la razón de ser principal para la fundación Giovanni Paolo II. Entre otras palabras la fundación tiene la función prioritaria de hacer de  puente de unión para intentar optimizar las operaciones, para meter juntos todos los recursos y fuerzas para afrontar proyectos de largo plazo que puedan dejar señales tangibles y duraderas, e incidir profundamente en el tejido económico, social, y cultural de las zonas de acción.

En relación a cuanto hemos dicho anteriormente aparece claro que la fundación desarrolla una función en un cierto sentido novedoso o por lo menos non consueta en el mundo de la cooperación internacional. Los mismos miembros del consejo de administración y del comité científico provienen de realidades y experiencias muy diferentes.

Por lo que concierne a las operaciones a breve y media caducidad, tenemos en realización de 5 grandes operaciones.

  1. Líbano: Construcción de un hospital en la zona montañosa en la frontera con el estado de Israel
  2. Líbano: Educación para niños refugiados provenientes de Irak y de la Siria
  3. Belén: Gestión y animación del centro permanente de formación profesional “Giovanni Paolo II”
  4. Belén: Construcción de la clínica de cirugía pediátrica “Benedicto XVI”
  5. Cisjordania: Programa de desarrollo de la actividad económica ( Green economy, energía renovadas, observatorio económico)

La fundación, considerando que Jerusalén se presente como nodo fundamental a nivel internacional para cuestiones religiosas, políticas, civiles y sociales, ha abierto en el 2007 una sede operativa en la ciudad, integrándola en el 2009, con la apertura de una sede operativa de referencia en Belén. La fundación Giovanni Paolo II,  está reconocida por el estado de Israel, (14/02/2011) y por las autoridades nacionales palestinos (03/2/009). En el 2012 ha sido inaugurada la sede de Venecia, la cual hospeda el centro de estudios para el Ecumenismo en Italia, parte integrante de la Fundación Giovanni Paolo II. Finalmente en el 2009 la fundación forma parte de la ROACO (Reunión, obras, ayuda a las iglesias orientales) perteneciente a la congregación por las iglesias Orientales (Vaticano), que es actualmente el único miembro italiano.

Genesis de la Fundación
El origen de todo, “el milagro en Agosto”. El 30 julio 1997, un doble atentado al mercado de Maharie Yehuda en el corazón de Jerusalén oeste provoca la muerte de 16 personas (Incluso los dos kamikazes clandestinos) y heridas 150 personas. Por represalia el gobierno israelita decide el bloqueo total de los territorios palestinos. El objetivo es obligar al presidente de la autoridad nacional palestina Yasser Arafat, a encontrar  los responsables de la tragedia. Cisjordania y la línea de Gaza vienen completamente asiladas, y se convierte imposible para los residentes salir de los territorios e inimaginable para los turistas poder entrar.

Y es en este contexto que se desarrolla en el agosto del mismo año el primer peregrinaje en Tierra Santa de la diócesis de Fiesole, organizado para la preparación al año jubileo del 2000, son numerosos, más de 600 personas que siguen al obispo Monseñor Luciano Giovanetti, después de recorrer las calles de Galilea, los peregrinos llegan a las puertas de Belén, el domingo 24 agosto, pero vienen parados al check – point, las fuerzas de seguridad israelitas niegan a todos el acceso a la ciudad. Los responsables del peregrinaje no pierden el ánimo y comienzan a tratar con los militares estos son inflexibles en la decisión.

Después de una hora más o menos de dialogo infructuoso, invitan a todos los peregrinos  a descender del autobús. El orden no es impartido de soldados israelitas, sino del obispo, visto que no se puede llegar a los lugares santos como la natividad, el obispo decide celebrar la liturgia de la palabra de la noche de navidad, todos dirigidos hacia la ciudad de David. A los ciudadanos de Fiesole se han añadido los peregrinos de la diócesis de Pordenone y otros provenientes de Francia, entre todos son más de 1000. La atmosfera es serena, los alegres cantos renden viva la fe y de serenidad  una situación que podría cargarse de alta tensione.

Mientras tanto se ha extendido la voz del bloqueo de los peregrinos, la televisión y los periodistas llegan al lugar, creando más confusión y aumentando él va y ven de las fuerzas de seguridad. Están presentes algunas redes de televisión  de Oriente medio, encima de los corresponsales de diversas televisiones y periodistas occidentales, Las palabras de Monseñor Giovanetti se hacen  fuertes, “aún hoy en día, como hace 2000 años, para Jesús no hay acogida él continua a ser rechazado e indeseado”. Las autoridades Israelitas comprenden que están perdiendo el control de la situación, es decir, que lo consideraban  una banal operación de seguridad se está trasformando en negativa publicidad para su país.

Después de la homilía, Monseñor Giovanetti invita a los peregrinos a rezar por la fin del conflicto en Tierra Santa y si intercambian un gesto de paz. Dicho gesto viene también dirigido a los soldados del puesto de bloqueo los cuales no se sustraen a una cosí  poco común atención.

Los peregrinos resignados a cambiar ruta suben al autobús, llega pero la inesperadamente y sorprendentemente la noticia que las autoridades israelitas han dado orden de dejar pasar a Belén. Las intervenciones de los periodistas de hecho ha desdeñado al enojado gobierno de Tel-Aviv, después de largas reuniones entre el estado mayor del ejército, el ministerio de turismo, de los asuntos religiosos y el despacho del primer ministro, llega la orden del presidente de Israel, Benjamín Netanyahu en visita oficial en Japón (Tokio)  de abrir un paso.

El bloqueo ha sido vencido por la oración, el asedio roto por el canto, la alegría explota y se hace contagiosa, no solo entre los peregrinos sino también entre los palestinos de Belén que reciben a los visitantes como verdaderos y propios liberadores. Los ciudadanos de Belén se echan a la calle de la ciudad y festejan la apertura del bloqueo que les estaba exprimiendo desde hacía casi un mes.

El día después, una delegación de las autoridades  de Belén, deseosa de manifestar la gratitud por el gesto realizado, encuentran oficialmente al obispo y a algunos de los peregrinos. A confirmar el alcance de la ocasión el martes 26 de agosto,  el bloqueo en los territorios palestinos desaparece. “Es navidad en pleno verano”. Aquí está el “milagro de agosto”, el punto de salida de una aventura  que desemboca en el nacimiento de la Fundación Giovanni Paolo II, en el 2007. “Feliz navidad desde el gueto de Belén.


La madurez 1997/2007
El peregrinaje ha sido una ocasión única para estrechar lazos con la población local, para darse cuenta del sufrimiento y de la ausencia de prospectivas en dichos territorios.

De vuelta en Italia, el propósito de la delegación diocesana es de cultivar los hechos acaecidos, de fomentar el interés y el amor por la Tierra Santa, para estar cerca de esta Tierra no solo afectivamente sino también y sobre todo en modo efectivo.

La dinámica de la solidarita se enciende lentamente, no solo nivel eclesiástico sino también institucional. En 1998 el ayuntamiento de Pratovecchio de la provincia de Arezzo Italia, el entonces alcalde Angiolo Rossi, prueba a crear un hermanamiento con el pueblo de Belén, en vista del bienio: Angiolo Rossi habla con el obispo Monseñor Giovanetti, el cual lo empuja a ir hacia adelante y lo dirige hacia el guarda del convento Franciscano de Fiesole Padre Rodolfo Cetoloni OFM.

Este último uno de los animadores del peregrinaje del 1997, lo mete en contacto con el entonces custodio de Tierra Santa padre Giuseppe Nazzano, el cual le promete, facilita y avala el proyecto de hermandad con Belén.  Este contacto se revelara después decisivo,  a pesar de que el ayuntamiento de Belén reciba cada año cientos de peticiones de este tipo, la ciudad palestina, acepta de hermanarse con el pueblo del Casentino.

En octubre 1998, el alcalde Rossi, va en Palestina a formalizar el hermanamiento junto a las autoridades de Belén. En aquella ocasión encuentra al padre Ibrahim faltas OFM. Un padre franciscano egipciano a la guía de la escuela di Tierra Santa,  el colegio de Belén, De este modo acerca estos dos aspectos, eclesiástico e institucional.

Se crea y toma forma entre otras cosas, la red de personajes, llave de la futura fundación Monseñor Giovanetti (presidente) Padre Ibrahim Faltas OFM (Vicepresidente), Angiolo Rossi (Director), Monseñor Cetoloni (actualmente Obispo Grosseto y consejero de la fundación).

El entonces alcalde Rossi comienza a tomar contacto entre sus conocidos en el campo financiero y empresarial. Todas las personas atraídas por el interés empresarial y de las modalidades operativas flexibles, aceptan de contribuir gratuitamente sus competencias y conocimientos al servicio de las iniciativas dirigidas a crear un desarrollo socioeconómico en Palestina.

Entre el año 2000 y 2005, la mayor parte de los recursos y de las fuerzas a disposición, están dedicadas a la realización del Saint Francis Center en Belén, un espacio polivalente a dos pasos de la basílica de la natividad. Un proyecto enorme que comprende también una escuela materno – infantil (con los estándares europeos), realizado durante los años de la II intifada. Mientras la situación geopolítica es muy crítica el Milenio Center es la única obra abierta en Palestina. En estos años vienen realizados también micro proyectos y acciones de primera necesidad dirigidas a asegurar las fuentes de ayuda al sustento de la comunidad de Belén.

El nascimiento de la Fundación
La Conferencia Episcopal Italiana CEI, viendo los resultados que un grupo de personas de la región  de la toscana consiguen obtener, confía a ella el desarrollo de los proyectos de solidaridad en Tierra Santa. Posteriormente para garantizar mayor trasparencia y tutela de los donantes, se decide la estructura del grupo bajo la forma de una fundación ONLUS.

Así que,  el 16 de abril 2007, nace la fundación, GIOVANNI PAOLO II, el nombre viene decidido por la simpatía hacia el PAPA GIOVANNI PAOLO II, que hacía poco que había muerto. El PAPA era entre otras cosas, una persona muy atenta y premurosa en relación de los cristianos en Oriente. Monseñor Luciano Giovanetti se convierte en el presidente de la fundación, y Angiolo Rossi el director de dicha fundación. Entran a formar parte de la fundación todas las personas que en el curso de los años han dado su ayuda en diferentes modos para la realización del proyecto.

Mision
La Fundación Giovanni Paolo II onlus, para el dialogo, la cooperación y el desarrollo, se prefija en primer lugar de sostener la comunidad cristiana en Tierra Santa, y del cercano Oriente. Dicha misión viene realizada en 4 ámbitos.

  1. Educación y formación profesional
  2. Sanidad
  3. Promoción económica y social
  4. Pastora

Estrategias
Integracion territorial
Las peticiones provienen de las comunidades locales y los proyectos son realizados junto a nuestros colaboradores y los interlocutores están presentes in situ. Nuestro enlace con el territorio está asegurado, con la presencia en Tierra Santa de 2 oficinas de la fundación en Jerusalén y Belén, dirigida por colaboradores locales y por nuestro vicepresidente de la fundación de nacionalidad egipciana. Podemos además contar con una red de socios locales: Parroquias, diócesis, la Custodia de Tierra Santa, Patriarcado de Jerusalén de los latinos, instituciones civiles y entidades locales.

Modalidad operativas diversificadas
La fundación trabaja en triple modalidad:

  1. Realizando los propios proyectos en manera autónoma
  2. Haciendo de “catalizador” para realizar los propios proyectos, busca colaboradores donde cada uno aporta sus propios conocimientos
  3. Participando a iniciativas de terceros, para favorecer la correcta realización y el desarrollo, a través de los competencias adquiridas y la red de contactos y socios.

Crear oportunidades de desarrollo global
Tramite macro proyectos, buscamos desarrollar las infraestructuras económicas, sanitarias y formativas, (Educación de base y formación profesional) de los países donde trabajamos. No miramos al sostenimiento o a la mera resolución de las situaciones de emergencias, sino a la trasformación a la larga de la realidad local.

Responsabilizacion de los comunidades locales
Una vez concluidos los proyectos son confiados al cuidado de las comunidades locales y a la autogestión de los mismos. La fundación realiza un monitoreo para garantizar una eficaz continuidad de las operaciones realizadas, asegurando una adecuada respuesta a las acciones puestas en acto respecto a las exigencias manifestadas.